
Guía de cuidado
Cuida tu alpaca y te durará años
La alpaca es resistente, pero pide un trato suave. Estos cuidados mantienen tus piezas suaves y con su forma.
Paso a paso
Cómo cuidarla
Ventila antes de lavar
La alpaca no retiene olores con facilidad. Muchas veces basta con airearla a la sombra para que quede como nueva.
Lavado
Lava a mano en agua fría con un jabón suave para lana. No la frotes ni la retuerzas: sumérgela, presiona con suavidad y enjuaga en agua fría.
Para piezas grandes, como cobijas, puedes llevarlas a una lavandería en seco.
Secado
Retira el exceso de agua enrollándola en una toalla y sécala extendida sobre una superficie plana, lejos del sol directo y de fuentes de calor. Nunca en secadora.
Guardado
Guárdala doblada, no colgada, en un lugar fresco y seco, dentro de una bolsa de tela que respire. Unas bolsitas de lavanda o cedro ayudan a alejar las polillas.
Motas y frizz
Con el uso pueden aparecer pequeñas motas, sobre todo donde hay roce. Es normal en fibras naturales: retíralas con cuidado con la mano o con un peine para lana.
¿Tienes dudas?
Estamos para ayudarte
Revisa las preguntas frecuentes o escríbenos y te ayudamos a cuidar tu pieza.

